domingo, 4 de octubre de 2015

TEXTO DE GERARDO ECHEITA

Tras la lectura del texto El aprendizaje cooperativo al servicio de una educación de calidad. Cooperar para aprender y aprender a cooperar, he hecho una serie de reflexiones, que son las siguientes:

¿Cómo distinguir lo que es aprendizaje cooperativo de lo que no lo es?

Hay grandes diferencias que hacen distinguir lo que es trabajar desde un aprendizaje cooperativo, y lo que no lo es.

Por un lado nos encontramos una escuela tradicional que se sigue practicando actualmente en la mayoría de los colegios. En este tipo escuelas el docente es como la fuente del saber y tiene todo el poder sobre sus alumnos/as, donde no intenta saber la forma que tiene cada alumno/a de aprender, sino que hace un trabajo desde la homogeneidad, sin tener en cuenta las dificultades que pueda tener cada uno/a. La estructura de las actividades suelen ser de carácter individual, donde los/as niños/as no pueden comparar los ejercicios con el resto de compañeros/as y donde hay una respuesta como única, ya que el docente no suele dar pie a otros resultados que no sean los que él quiere. Por lo tanto, este tipo de escuelas suele crear a alumnos que en un futuro tendrán más miedo a participar, a dialogar o a interactuar en gran grupo, debido a no saber cómo actuar o por miedo a decir lo que realmente piensa, ya que con anterioridad se lo han prohibido o lo que han dicho no ha sido valido para unos pocos.

Por otro lado, hay escuelas que están empezando a trabajar desde el aprendizaje cooperativo, donde se da más importancia al intercambio de información entre los diferentes alumnos/as para poder lograr tanto su propio aprendizaje, como para cooperar para que el resto también lo consiga.
En este tipo de aprendizaje, el docente intenta que su alumnado aprenda desde la heterogeneidad, ya que no hay una persona o un alumno/a que sea igual a otro. Esto quiere decir, que en nuestra aula, nos encontraremos con una gran diversidad humana (personas con discapacidad, personas con diferentes culturas o religiones, personas con unos recursos bajos…), que tienen una serie de características diferentes y que tenemos que respetar. Por lo tanto, en este tipo de aprendizaje, el docente tiene que enseñar a sus alumnos /as como relacionarse entre sí (interactuando los unos con los otros), como cooperar y como trabajar en equipo, tratando que los/as alumnos/as no piensen solo en ellos/as mismos/as, sino también en el resto de compañeros/as que los rodean, para así poder conseguir un objetivo que tengan en común.

Pienso que si no hacemos que los alumnos/as se relacionen entre sí (interactúen) en las aulas, no aprenderán a aceptar, reconocer y valorar esa diversidad que hemos comentado antes. Si no enseñamos desde el apoyo o la cooperación, no querremos ser ayudados o a ayudar a los demás, ya que solo pensaremos en nosotros mismos, sin importarnos lo que suceda a nuestro alrededor, siguiendo como hasta hace poco con falta de información que nos ayude a comprender diferentes situaciones, que si no hemos tratado de cerca con anterioridad, no sabremos cómo actuar y como resolverlas. Con el aprendizaje cooperativo se trata de buscar un objetivo común, que beneficie a todos sus integrantes y no solo a unos pocos.

Para finalizar, decir que la diferencia más importante entre ambas enseñanzas, es que la enseñanza tradicional es en la que el docente diseña y mantiene el control de las diferentes interacciones o participaciones que se dan en el aula y es el que marca cuales son los objetivos que se tienen que dar para obtener los resultados; y que la enseñanza desde el aprendizaje cooperativo, son los alumnos los que diseñan su propia estructura a la hora de participar o interactuar con el resto, y son los que mantienen el control sobre las diferentes decisiones que se den durante su aprendizaje, siendo el docente un mediador ante dicho aprendizaje.


Características fundamentales

Heterogeneidad.  Es un aprendizaje heterogéneo, ya que como hemos dicho otras veces, hay una gran diversidad dentro del aula que hace que cada niño/a sea diferente uno de otro, y que por lo tanto, no tienen todos la misma forma de aprender o el mismo pensamiento, y que todos ellos/as, por muy diferentes que sean, se deben de respetar.

Interdependencia positiva. Esto se refiere a que todos aprendemos de todos, ya que uno mismo no tiene el poder sobre todo el conocimiento, sino que aprendemos también con las cosas que hacen los demás o con otras opiniones, que muchas veces nos hacen cambiar nuestro propio pensamiento al mostrar otros conocimientos de manera diferente. Por lo tanto, la interacción con los otros hace que nuestro enriquecimiento sea mucho mayor, ya que el trabajar y el aprender con otras personas nos benefician. Además, la interacción con los otros, nos ayuda a compartir objetivos comunes, a ser responsables individualmente ante cualquier tarea para poder conseguir dicho objetivo y a respetar las opiniones de los demás, lo cual hará que se consigan diferentes recompensas que favorezcan a todos por igual. Como dice el texto de Gerardo Echeita: “nos necesitamos unos a otros y todos podemos aportar”.

Responsabilidad individual y rendimiento. Dentro de un grupo, cada uno de los integrantes tiene una serie de responsabilidades individuales o un tipo de roll que debemos llevar a cabo o respetar para que haya un buen funcionamiento del grupo. Por ello, cada miembro del grupo tiene que ser responsable de sí mismo, y no esperar a que los demás realicen por él su propio trabajo, ya que si no podría perjudicar más tarde al resultado de todo el grupo.
Para que no haya problemas, se debe hacer como un control, ya sea por observación o por exposiciones en las que todos los miembros participen, para que ninguno de ellos/as se quede atrás o no sepa sobre que va cualquier tema. Por ello, creo que es importante que dentro de cada grupo, se cree una igualdad de oportunidades, donde cada uno de los participantes pueda intervenir o realizar aportaciones de igual peso, ya que todos somos capaces de realizar cualquier aportación ya sea una manera o de otra.

Interacción promotora, cara a cara. En el aprendizaje cooperativo es muy importante que haya una interacción directa, en la que todos los participantes puedan interactuar los unos con los otros, sin tener miedo en lo que se va a decir o aportar.
Para que haya un buen ambiente y se pueda trabajar de mejor forma en grupo, el número de miembros más favorable es el compuesto por cuatro integrantes, ya que se pueden dar muchos pensamientos o aportaciones de manera fluida, sin tener tantos contratiempos, ya que si los grupos fueran de más miembros, sería más difícil el llegar a acuerdos que favorezcan a todos.

Habilidades sociales. Algunas de las habilidades sociales que son importantes para llevar a cabo con éxito la enseñanza de un aprendizaje cooperativo, son a través del respeto, la tolerancia, la empatía, la inclusión… ya que al tratarse de grupos heterogéneos, debemos de saber respetar a cada uno de sus integrantes, de saber escucharlos, para así poder tomar decisiones, comunicarse de una forma correcta o poder ayudarse los unos a los otros, para conseguir de esta forma un objetivo común.
Por ello creo que es importante para trabajar en grupo, que todos sus miembros se conozcan entre sí, de tal forma que todos puedan confiar los unos en los otros, disfrutando en todo momento del trabajo realizado por todos y que no nazcan una serie de pensamientos negativos, como no traer los materiales necesarios, o traer buscada una información.


Evaluación periódica. Esta evaluación debe ser de forma continua desde el principio de la enseñanza-aprendizaje, cuyo método más desatacado es a través de la observación directa del docente ante cada uno de sus alumnos/as.

Es muy importante que no solo de dé una la evaluación a través del docente, sino que también se cree una evaluación entre los miembros de un grupo, en el que cada miembro se evalué tanto a sí mismo como a los demás, permitiendo conocer a cada uno de los alumnos/as y poder destacar así tanto sus fortalezas como sus debilidades.

Con este tipo de evaluaciones, tanto los docentes como los alumnos/as nos podemos dar cuenta de qué hemos hecho bien o mal, qué podríamos mejorar o cambiar o si los resultados obtenidos son los que deseábamos.

Una frase que describe lo importante que es trabajar en grupo y no solo mirarse a sí mismo es la siguiente:

"Sólo iras más deprisa, acompañado llegarás más lejos"


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