¿Cómo distinguir lo que es aprendizaje cooperativo de lo que no lo es?
Hay
grandes diferencias que hacen distinguir lo que es trabajar desde un
aprendizaje cooperativo, y lo que no lo es.
Por un lado nos
encontramos una escuela tradicional que se sigue practicando actualmente en la
mayoría de los colegios. En este tipo escuelas el docente es como la fuente del
saber y tiene todo el poder sobre sus alumnos/as, donde no intenta saber la
forma que tiene cada alumno/a de aprender, sino que hace un trabajo desde la
homogeneidad, sin tener en cuenta las dificultades que pueda tener cada uno/a.
La estructura de las actividades suelen ser de carácter individual, donde los/as
niños/as no pueden comparar los ejercicios con el resto de compañeros/as y
donde hay una respuesta como única, ya que el docente no suele dar pie a otros
resultados que no sean los que él quiere. Por lo tanto, este tipo de escuelas suele
crear a alumnos que en un futuro tendrán más miedo a participar, a dialogar o a
interactuar en gran grupo, debido a no saber cómo actuar o por miedo a decir lo
que realmente piensa, ya que con anterioridad se lo han prohibido o lo que han
dicho no ha sido valido para unos pocos.
Por otro lado,
hay escuelas que están empezando a trabajar desde el aprendizaje cooperativo,
donde se da más importancia al intercambio de información entre los diferentes
alumnos/as para poder lograr tanto su propio aprendizaje, como para cooperar
para que el resto también lo consiga.
En este tipo de
aprendizaje, el docente intenta que su alumnado aprenda desde la
heterogeneidad, ya que no hay una persona o un alumno/a que sea igual a otro.
Esto quiere decir, que en nuestra aula, nos encontraremos con una gran
diversidad humana (personas con discapacidad, personas con diferentes culturas
o religiones, personas con unos recursos bajos…), que tienen una serie de características
diferentes y que tenemos que respetar. Por lo tanto, en este tipo de
aprendizaje, el docente tiene que enseñar a sus alumnos /as como relacionarse
entre sí (interactuando los unos con los otros), como cooperar y como trabajar
en equipo, tratando que los/as alumnos/as no piensen solo en ellos/as
mismos/as, sino también en el resto de compañeros/as que los rodean, para así
poder conseguir un objetivo que tengan en común.
Pienso que si no
hacemos que los alumnos/as se relacionen entre sí (interactúen) en las aulas,
no aprenderán a aceptar, reconocer y valorar esa diversidad que hemos comentado
antes. Si no enseñamos desde el apoyo o la cooperación, no querremos ser
ayudados o a ayudar a los demás, ya que solo pensaremos en nosotros mismos, sin
importarnos lo que suceda a nuestro alrededor, siguiendo como hasta hace poco
con falta de información que nos ayude a comprender diferentes situaciones, que
si no hemos tratado de cerca con anterioridad, no sabremos cómo actuar y como
resolverlas. Con el
aprendizaje cooperativo se trata de buscar un objetivo común, que beneficie a
todos sus integrantes y no solo a unos pocos.
Características fundamentales
Heterogeneidad. Es un
aprendizaje heterogéneo, ya que como hemos dicho otras veces, hay una gran
diversidad dentro del aula que hace que cada niño/a sea diferente uno de otro,
y que por lo tanto, no tienen todos la misma forma de aprender o el mismo
pensamiento, y que todos ellos/as, por muy diferentes que sean, se deben de
respetar.
Interdependencia positiva. Esto se refiere a que todos aprendemos
de todos, ya que uno mismo no tiene el poder sobre todo el conocimiento, sino
que aprendemos también con las cosas que hacen los demás o con otras opiniones,
que muchas veces nos hacen cambiar nuestro propio pensamiento al mostrar otros
conocimientos de manera diferente. Por lo tanto, la interacción con los otros
hace que nuestro enriquecimiento sea mucho mayor, ya que el trabajar y el
aprender con otras personas nos benefician. Además, la interacción con los
otros, nos ayuda a compartir objetivos comunes, a ser responsables
individualmente ante cualquier tarea para poder conseguir dicho objetivo y a
respetar las opiniones de los demás, lo cual hará que se consigan diferentes
recompensas que favorezcan a todos por igual. Como dice el texto de Gerardo
Echeita: “nos necesitamos unos a otros y
todos podemos aportar”.
Responsabilidad individual y rendimiento. Dentro de un grupo, cada
uno de los integrantes tiene una serie de responsabilidades individuales o un
tipo de roll que debemos llevar a cabo o respetar para que haya un buen
funcionamiento del grupo. Por ello, cada miembro del grupo tiene que ser
responsable de sí mismo, y no esperar a que los demás realicen por él su propio
trabajo, ya que si no podría perjudicar más tarde al resultado de todo el grupo.
Para que no haya problemas, se
debe hacer como un control, ya sea por observación o por exposiciones en las
que todos los miembros participen, para que ninguno de ellos/as se quede atrás o
no sepa sobre que va cualquier tema. Por ello, creo que es importante que
dentro de cada grupo, se cree una igualdad de oportunidades, donde cada uno de
los participantes pueda intervenir o realizar aportaciones de igual peso, ya
que todos somos capaces de realizar cualquier aportación ya sea una manera o de
otra.
Interacción promotora, cara a cara. En el aprendizaje cooperativo
es muy importante que haya una interacción directa, en la que todos los
participantes puedan interactuar los unos con los otros, sin tener miedo en lo
que se va a decir o aportar.
Para que haya un buen ambiente y
se pueda trabajar de mejor forma en grupo, el número de miembros más favorable
es el compuesto por cuatro integrantes, ya que se pueden dar muchos
pensamientos o aportaciones de manera fluida, sin tener tantos contratiempos,
ya que si los grupos fueran de más miembros, sería más difícil el llegar a
acuerdos que favorezcan a todos.
Habilidades sociales. Algunas de las habilidades sociales que son importantes
para llevar a cabo con éxito la enseñanza de un aprendizaje cooperativo, son a
través del respeto, la tolerancia, la empatía, la inclusión… ya que al tratarse
de grupos heterogéneos, debemos de saber respetar a cada uno de sus
integrantes, de saber escucharlos, para así poder tomar decisiones, comunicarse
de una forma correcta o poder ayudarse los unos a los otros, para conseguir de
esta forma un objetivo común.
Por ello creo que es importante
para trabajar en grupo, que todos sus miembros se conozcan entre sí, de tal
forma que todos puedan confiar los unos en los otros, disfrutando en todo
momento del trabajo realizado por todos y que no nazcan una serie de pensamientos
negativos, como no traer los materiales necesarios, o traer buscada una
información.
Evaluación periódica. Esta evaluación debe ser de forma continua
desde el principio de la enseñanza-aprendizaje, cuyo método más desatacado es a
través de la observación directa del docente ante cada uno de sus alumnos/as.
Con este tipo de evaluaciones,
tanto los docentes como los alumnos/as nos podemos dar cuenta de qué hemos
hecho bien o mal, qué podríamos mejorar o cambiar o si los resultados obtenidos
son los que deseábamos.
Es muy importante que no solo de
dé una la evaluación a través del docente, sino que también se cree una
evaluación entre los miembros de un grupo, en el que cada miembro se evalué
tanto a sí mismo como a los demás, permitiendo conocer a cada uno de los
alumnos/as y poder destacar así tanto sus fortalezas como sus debilidades.
Una frase que describe lo importante que es trabajar en grupo y no solo mirarse a sí mismo es la siguiente:
"Sólo iras más deprisa, acompañado llegarás más lejos"
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